- Introducción.
En este artículo voy a realizar un conjunto de conjeturas sobre los posibles impactos de una pandemia como el covid-19 en la sociedad tradicional del Antiguo Régimen europeo. Estas se basarán en una descripción sintética de algunos rasgos históricos de esta etapa de la historia en la que consideraré especialmente las condiciones sanitarias de la población, las dinámicas demográficas, la organización social y el papel de las creencias religiosas sobre las enfermedades y las pandemias que azotaban a esas sociedades.
- Las condiciones sanitarias predominantes
La sociedad del Antiguo Régimen tenía condiciones sanitarias (de higiene y limpieza) tan malas que en la actualidad no podríamos imaginar. Como afirma Süskind (1985), toda la sociedad tradicional convivía con sus propios desperdicios, restos de comida, material fecal, orina, restos de animales muertos, todo en estado de putrefacción, lo que generaba que abundaran olores penetrantes e intensos. Además, la higiene personal no existía. Las personas no se bañaban habitualmente, tampoco lavaban y cambiaban sus ropas periódicamente. Por ejemplo, las casas no tenían baño, no había agua corriente ni agua potable, ni siquiera saneamiento. Junto a la putrefacción convivían con todo tipo de bacterias. Si bien los sectores más pobres de la sociedad estaban más expuestos a estas condiciones, los sectores más acomodados también tenían condiciones de salubridad que, para los parámetros contemporáneos, serían igualmente deplorables. De hecho, los nobles y la realeza “apestaban” como afirma Süskind (1985).
Un contexto de este tipo es ideal para que un virus como, por ejemplo, el Coronavirus se propague con mucha facilidad provocando altos niveles de mortalidad.
- Una sociedad de bajo crecimiento demográfico
La sociedad del Antiguo Régimen era una sociedad eminentemente rural, más del 80% de la población no vivía en las ciudades (Cipolla, 1979). También era una sociedad joven, de escaso crecimiento demográfico debido a los altos niveles de natalidad y mortalidad como afirman Tenenti (2012) y Meynell (1925) en su novela de época. Las principales razones de este bajo crecimiento fueron la alta mortalidad infantil y la corta esperanza de vida de las personas. En buena medida, las muy malas condiciones sanitarias que describí anteriormente explican estos alto niveles de mortalidad. Es por eso que si en esta sociedad el Covid-19 se instalara con su alta tasa de propagación, dispararía la mortalidad provocando así una reducción de la población.
- La sociedad del antiguo régimen
Tanto la tasa de mortalidad como la esperanza de vida no eran exactamente las mismas en todos los sectores sociales. Los sectores privilegiados de la sociedad, compuesto por los nobles y el alto clero, tenían mejores condiciones de vida que los campesinos y los habitantes pobres de la cuidad. Como afirma Montagut (2014), la nobleza no realizaba trabajos manuales y sacrificados desde el punto de vista del esfuerzo físico, vivía de rentas derivadas de la propiedad de la tierra que, en muchos casos, eran obtenidas del monarca. También no tenían la obligación de pagar impuestos. El alto clero contaba con los mismos privilegios de la nobleza y muchos de sus miembros provenían de este sector de la sociedad. Por otra parte, los sectores menos privilegiados componían la mayor parte de la sociedad y formaban parte del tercer estado. Este era un grupo heterogéneo compuesto por los campesinos, por los habitantes pobres de las ciudades y por otros sectores con mejores condiciones de vida como los artesanos y los burgueses. Debido a esta estructura social y al hecho de que el tercer estado era el sector mayoritario, especialmente los más pobres, el posible efecto de una pandemia como el Covid-19 sería altamente destructivo.
- Religión, superstición y pobreza
En este periodo de la historia no predominaba el espíritu científico, por lo tanto, no había un abordaje racional a las enfermedades, pestes y pandemias. En muchos casos las enfermedades se asociaban a castigos derivados de la voluntad de dios, que caían sobre las sociedades por haberse apartado de los valores del cristianismo.
Estas sociedades enfrentarían el problema de una pandemia reafirmando los valores religiosos para satisfacer la voluntad divina, culpando y castigando a los sectores sociales que se hubiesen apartado de la moral cristiana.
En este sentido, los más afectados serían los pobres. En primer lugar, porque son los primeros en perder sus trabajos y sus medios de vida y, en segundo lugar, porque son los sectores más vulnerables desde el punto de vista de las condiciones sanitarias y del acceso a los alimentos. Esta situación de vulnerabilidad y el riesgo a la alta mortalidad no era visto como un problema por los sectores más acomodados. De hecho, Defoe (1722) afirma que, de haber sobrevivido, gran parte de los pobres se hubiesen tornado una carga para la sociedad.
Durante el Antiguo Régimen no había sistemas de contención social que apoyaran a los sectores más vulnerables. A lo sumo los pobres eran auxiliados con limosnas, por la iglesia y los sectores más pudientes. La ayuda era pensada, muchas veces, como afirma un documento de un médico de 1629 citado por Cipolla, como un paliativo para evitar males mayores y alejar la amenaza de las ciudades y de los sectores más privilegiados de la sociedad.
- Conclusión:
Una de las principales conclusiones de este artículo es que la sociedad del Antiguo Régimen no tenía condiciones sociales, económicas, políticas y culturales para enfrentar una pandemia como lo hacen las sociedades contemporáneas. Las muy malas condiciones de salubridad que afectaban a todos los sectores, pero especialmente a los más pobres, facilitaban la rápida expansión de virus y enfermedades. Estas condiciones provocaban normalmente altos niveles de mortalidad, lo que generaba un muy bajo crecimiento demográfico. En circunstancias de avances de pandemias, la población podía inclusive caer fuertemente. Por esta razón si un virus como el que nos afecta actualmente se instalara en aquella sociedad, provocaría un impacto, en términos de infectados y muertes, mucho más grave que el que estamos teniendo ahora. Por otra parte, tampoco habría condiciones para realizar cuarentenas, las personas reaccionarias de manera violenta, tanto la gente común como las autoridades, intentando imponer medidas de contención a la enfermedad y a sus consecuencias.
- Bibliografía
- Adaptado del monje Adalberón en su obra Carmen ad Robertum regem francorum, año 998.
- Cipolla, Mario (1979): Historia económica de Europa, Siglos XVI-XVII, Barcelona, Ed. Ariel, p.31
- Defoe, Daniel (s/f) Diario del año de la peste (referido a la epidemia de 1722)
- Meynell, Esther (1994 [1925]: La pequeña crónica de Ana Magdalena Bach. Editorial Juventud, S.A.
- Montgaut, Eduardo (2014) “La sociedad estamental”, Los ojos de hipatia, Recuperado de: https://losojosdehipatia.com.es/cultura/historia/la-sociedad-estamental/
- Amonestaciones del Parlamento de París. 4 de marzo de 1776.
- Süskind, Patrick (1985): El Perfume: Historia de un asesino, Alemania, p.4
- Tenenti, Alberto (2012): La Edad Moderna XVI-XVIII, Barcelona: Ed. Crítica
Martina Álvarez
5º Humanístico