“Todo está en las palabras… Tienen sombra, transparencia, peso, pluma, pelos, tienen todo…Son antiquísimas y recientísimas.” Pablo Neruda
Las palabras comienzan a aparecer en la vida de un niño/a desde antes de nacer. El sentido auditivo es el primer sentido en desarrollarse y le permite al feto comenzar a reconocer sonidos y voces. Al nacer, poco a poco, va reconociendo la voz de la mamá y de otras personas que lo rodean. Escucha, distingue, recuerda. Comienza a leer el mundo y a las personas que se acercan. Las palabras se transforman en puentes, en caminos de doble vía que nos acompañarán durante toda la vida.
Desde que el bebé nace está atento, escucha, necesita la voz humana. Para enriquecer su mundo sonoro, las personas que lo rodean le hablan, le cantan, le cuentan, le leen. Las canciones y las historias contadas junto a la existencia en el hogar de libros que estén presentes como un objeto de la vida cotidiana familiar serán los primeros contactos con la literatura.
La literatura infantil se muestra como una forma de arte que tiene como instrumento la palabra. En el encuentro de los niños con los textos, la literatura ayuda a los más pequeños a dominar formas lingüísticas y tramas cada vez más complejas, múltiples personajes, ambigüedades entre los planos de fantasía y realidad y sobre todo finales inesperados.
Es importante tener en cuenta que el solo hecho de disponer de libros no alcanza para la formación de lectores. Es necesario contar con otras personas como mediadores de lectura, que le vayan dando sentido e intencionalidad a dicha práctica. Desde el propio hogar y a partir de un vínculo con los referentes que rodean al niño pequeño podrán iniciarlos en el maravilloso mundo de la escritura y la lectura. “Había una vez” o “Hace mucho, mucho tiempo” son invitaciones que difícilmente podemos desestimar ya que traen consigo la llave para entrar a un mundo de historias.
A medida que los niños van creciendo, estas experiencias iniciales continúan enriqueciéndose y complejizándose. Emilia López afirma que para que la literatura se transforme en experiencia en la primera infancia se necesitan al menos de estos tres protagonistas: buenos libros, buenas oportunidades de lectura y buenos mediadores de lectura. Contemplando estos tres aspectos es que las siguientes invitaciones forman parte del proyecto del Latino:
- Bibliotecas circulantes de aula: esta propuesta está dirigida a que los niños adquieran progresivamente el rol de verdadero usuario, seleccionando un cuento para llevar a su hogar y compartir su lectura junto a su familia, comenzando desde pequeños a identificar sus preferencias en la lectura hasta llegar a hacer sencillas recomendaciones a sus pares en los niveles más grandes de nuestro sector.
- Visitas a la Biblioteca de la institución: buscamos promover el acceso a la biblioteca del colegio, procurando que los niños y niñas se aproximen a su funcionamiento y amplíen la variedad de textos con los que puedan encontrarse, proyectando estas visitas a una concurrencia más autónoma en los sectores de Primaria y Secundaria.
- Jornada de Lecturas simultáneas en el Día del Libro: esta actividad que se realiza en el Latino desde hace ya algunos años, es otra buena oportunidad para que cada niño seleccione la lectura de un cuento. En esta propuesta, las niñas y niños pueden compartir un momento de lectura a cargo de distintas docentes del sector junto a compañeras y compañeros de distintos grupos.
- Invitaciones a familias y alumnos del sector de Primaria para leer en los distintos grupos: invitamos a diferentes lectores (familias y estudiantes de otros niveles) mostrando otros modos de leer, diversificando el repertorio de lecturas, generalmente relacionado a historias emotivas de los propios niños y niñas y sus familias, las cuales promueven el placer por la lectura de nuestros alumnos.

Al frecuentar estas experiencias de acercamiento a la literatura, los niños y niñas comienzan a construir un repertorio cultural y se apropian progresivamente de recursos literarios que les permiten interactuar y disfrutar de las lecturas. También son experiencias que nutren de herramientas mentales y simbólicas que les permiten conocerse, descifrarse y mostrarse.
Referencia bibliográfica:
- MEC (2014) Leer para crecer. Guía para familias con niños de 0 a 3 años.
- “Dar de leer a los niños” Artículo escrito por Paola Parodi a partir de un texto de Yolanda Reyes.
- López, Emilia “¿Qué y cómo leen los niños más pequeños? La construcción de espacios de lectura compartidas.