El profesor de Arte y Comunicación Visual y Referente del Área Artística, Diego Esquivel, realizó una actividad didáctica con sus estudiantes de 5to artístico, con el objetivo primordial de trabajar en equipo y observar las dificultades que se nos presentan cuando no podemos hacer uso de las habilidades en las que nos destacamos. El éxito iba a estar, en gran medida, en la compenetración, comunicación y compromiso que pueda existir entre los estudiantes. Cada uno de ellos piensa y actúa diferente al otro y ¿cómo podemos llegar a un equilibrio? Precisamente allí radica la propuesta, en desafiarlos a saber cómo desenvolverse con un grupo de compañeros cuyas habilidades, formas de pensar y disposición para trabajar, en algunas ocasiones, son muy diferentes.

Para esta actividad, la clave para Diego fue sacar a los estudiantes de su “zona de confort”, es decir, conociendo las fortalezas de los jóvenes, les prohibió utilizar el sentido que mejor suelen usar. Por ejemplo, los que tienen buena oratoria y siempre presentan buenas ideas, estaban imposibilitados de hablar, tenían “tapada la boca”; otros, los que tienen grandes fortalezas a nivel perceptivo-visual, tenían que aportar al equipo sus ideas, pero con los ojos vendados y los que tienen buen manejo gráfico, tuvieron atadas las manos durante toda la actividad.

Trabajar en equipo implica compromiso, no es solo la estrategia y el procedimiento, también es necesario que exista armonía, responsabilidad, creatividad, voluntad, organización y cooperación. Antes de comenzar, el profesor eligió los equipos considerando que en cada uno de ellos hubiera estudiantes nuevos y que además estén representados por un líder, para organizar cada etapa y gestionar el trabajo entre todos los integrantes del grupo. Debía coordinar las tareas y hacer que sus compañeros cumplan con ciertas reglas de las consignas.

La secuencia didáctica incluyó varias etapas:

Primero, debían dejar una huella de la mano de 3 compañeros; luego, una huella de los pies. En esta consigna se enfrentaron con algunas complicaciones, ya que un pie debía ser de aquellos que tenían las manos atadas. En tercer lugar, Diego los desafió a dibujar trazos perpendiculares. Pero no fue tan fácil como parece. “¡Deben hacerlo quienes tienen las manos atadas!” dijo el profesor. Finalmente, quienes tenían sus ojos tapados, debieron dibujar celulares arriba de las huellas antes dejadas y así generar intersecciones entre los trazados ya existentes.

La consigna debió llevarse a cabo en un tiempo previamente establecido que se visualizaba en una pantalla del salón. Se vivió mucha tensión entre quienes no podían ver cuánto tiempo les quedaba, por lo que necesitaban de sus compañeros para mantenerlos tranquilos de que tenían tiempo suficiente.

La propuesta surge a partir del ingreso de varios alumnos nuevos y la gran cantidad de jóvenes que integran la clase de artístico, lo que promovió en Diego las ganas de hacer dinámicas de trabajo en equipo para conocerse, redescubrir lo conocido y mostrar cómo se debe trabajar en estas circunstancias.

Finalmente, cada grupo debió entregar los resultados a su líder, quien debía dividir el trabajo de tal forma que cada integrante se quede con una parte.

Luego de la actividad, los estudiantes pudieron expresar lo que sintieron al realizarla. Algunas palabras que se compartieron fueron: “nervios”, “estrés”, “diversión” “orgullo”, “sorpresa” y “motivación”. Palabras que representan parte de lo que implica trabajar en equipo, sabiendo que por momentos podemos sentirnos más o menos estresados, más o menos motivados, pero sobre todas las cosas, orgullosos por los logros que se pueden alcanzar al trabajar con otros:

  • compartir y enriquecer ideas
  • centrarse en los procesos para alcanzar metas
  • integrarse con los compañeros, ser creativo a la hora de solucionar problemas
  • ser tolerante con los demás
  • tomar en cuenta a sus compañeros y aceptar sus diferencias
  • obviar aquellas discusiones que dividan al grupo y ser eficiente
  • descubrir y demostrar que no somos solo buenos en una cosa y que podemos desafiarnos a participar en otra y sorprendernos con los resultados

Las imágenes muestran las producciones obtenidas de las secciones de la composición grupal, en la que cada estudiante debía intervenir su parte artísticamente demostrando, ahora sí, todas sus habilidades aprendidas a lo largo de su Educación Visual y Plástica en el Latino.