Entrevista al equipo de psicólogas del Sector Preescolar

¿Quiénes forman el equipo de psicología de preescolar?

Actualmente, el equipo de psicología de preescolar está formado por Marcela Araújo, Florencia Echeverriborda, Chiara Riera, Mariana De Pena y Eulalia Brovetto, referente del equipo de psicólogos de la institución quien coordina los aspectos técnicos.

Para empezar a hablar podríamos decir que los psicólogos en esta institución educativa, desde el inicio, hace 63 años, trabajamos para apoyar la labor que realizan los docentes -ya sea preescolar, primaria o secundaria- y aportamos todo nuestro saber específico para que los alumnos se desarrollen armónicamente, ayudando a detectar situaciones para encauzarlas lo mejor posible. 

¿Cómo es el proceso de adaptación de los niños en el Colegio?

Referido a este tema de cómo comienzan los niños pequeños el jardín de infantes, podemos decir que hay una doble situación: por un lado la familia elige un colegio, y por otro lado está la institución, la cual cuenta con las herramientas para recibir a la familia y al niño. En este doble encuentro hay todo un proceso de bienvenida e ingreso para conocernos y construir alianza entre la institución y las familias.

¿Cuáles son las etapas del proceso?

Las familias mantienen una entrevista con la dirección, luego una reunión con la psicóloga encargada del grupo, en la cual se busca conocer la historia y características del niño. En tercer lugar, se reúnen todos los padres con las maestras y psicólogos, y finalmente cada familia tiene una entrevista con la maestra correspondiente para conocer al niño en profundidad. Es decir, hay todo un proceso previo que va allanando el camino y creando la confianza mutua. El colegio tiene una trayectoria de poder hacer todo muy paulatinamente.

 ¿Cómo describirían su trabajo?

El trabajo es interdisciplinario. La dupla -maestra y auxiliar docente- reciben a las familias y nos ponemos a trabajar juntos para planificar la bienvenida. En el encuentro con los padres se habla sobre el período de iniciación, abriéndose espacios para pensar y reflexionar sobre dicho proceso. Conversamos sobre las características evolutivas de los niños y orientamos sobre qué podemos hacer para crear ese sostén o base de seguridad para el niño.

Más allá de las características de los niños, es importante tener en cuenta que para los padres también es una separación, que tienen sus fantasías, sus miedos. Es necesario trabajar para que tengan las mejores herramientas.

Conversemos un poco más sobre la labor del psicólogo en este período

A nivel grupal se trabaja para establecer la confianza entre las familias y la institución. Sabemos que la forma en que el niño vivencia este proceso depende, en gran medida, de cómo los padres se sienten con respecto al colegio. Trabajamos a nivel grupal e individual. Nos damos un tiempo de conocernos y también para brindar un acercamiento mayor con las familias o niños que lo necesitan.

El colegio, desde sus inicios, fue de puertas abiertas a los padres, como decía Juan Carlos Carrasco. Se sienten muy acogidos, escuchados, lo que les permite plantear lo que sienten. Estamos abiertos a que nos cuenten situaciones que les preocupan para resolverlas lo mejor posible con ellos. La familia e institución trabajan juntas para generar la confianza necesaria para darnos el privilegio de ser parte de la formación de sus hijos.

Además, la salida al mundo no tiene por qué ser sólo vista desde el desafío en términos de dificultades, sino como un desafío lindo, acompañado, y poder compartir las experiencias desde un lugar enriquecedor. Es importante cuidar el cómo acompañar a la familia. Los niños pasan de estar solamente en el entorno familiar,  a un lugar con referentes que no conocen y además deben compartir todo con otros pares. Es muy difícil para un niño pequeño. Trabajamos en lo que estamos seguros que podemos brindar, para que cada niño transite por su período de integración de la mejor forma posible.

El colegio articula esto bastante bien en todos los sectores. Siempre hay instancias grupales, previo al inicio, en donde se habla de cómo será el proceso. Carrasco y Milano nos enseñaron que debíamos ser muy tolerantes a esperar que cada familia confiara francamente en la institución. Los primeros días los padres están dentro del salón, luego pasan al hall, luego al patio. Es un proceso.

El inicio del período de integración se da en grupos reducidos para que la maestra pueda conocer más a cada niño: sus costumbres, su ritmo, saber cuáles son sus objetos de preferencia en el salón, lo que trae para jugar. Esto promueve un proceso más armónico.

Hay muchas miradas que acompañan a los niños y las maestras. Nosotros somos un tercero oportuno que va articulando. El gran objetivo es que cada niño tenga su lugar en la clase y desde nuestra visión y disciplina apoyamos y acompañamos este trabajo.

Buscamos que el niño tenga una experiencia placentera. Se le ofrece un ambiente protegido y estimulante. Francamente vive una experiencia placentera, agradable que estimula su desarrollo con los intercambios con compañeros y adultos, el taller de pintura y de música, los objetos que están en el aula (…)

El propósito de iniciación es entonces, que el niño genere esa confianza con el espacio y los adultos. Nos adaptamos a cada nivel, en función de las necesidades de los niños para poder cumplir con el objetivo específico de esta etapa que es la Socialización:  (…) “situar al Ser en condiciones de interactuar de manera efectiva dentro de un grupo y/o en el seno de la sociedad en la que va a transcurrir su existencia”.  (Carrasco, Aportes 2006)

 Virginia Varela, psicóloga de preescolar del Colegio desde 1992 hasta 2018, explica desde su perspectiva la importancia del proceso de integración de los más pequeños. Leer aquí.