Elegir una orientación al terminar cuarto año no es una tarea sencilla. Es más, puede representar un verdadero trastorno cargado de ansiedad, tensión y hasta angustia, no solo para el alumno sino para todo su grupo familiar.

Son muchas las variables que intervienen en este momento tan trascendente, deseos, habilidades, aprendizajes, expectativas familiares, sociales y culturales.

Peo hay una buena noticia: el universo de oportunidades y la oferta educativa son cada día máss grandes, dentro y fuera del país. Por eso hay que estar preparado para elegir.

Con este motivo, el Latino realiza Talleres de orientación vocacional ocupacional que a partir de este año tendrán nuevas modalidades para aggiornarse a los tiempos que corren.

“Pensamos el trabajo en orientación vocacional ocupacional como  un espacio grupal de reflexión, elaboración y creación de herramientas que favorezcan los procesos de elección que los adolescentes van realizando paulatinamente en el camino de ir construyendo su propio proyecto, basado en un mayor conocimiento de si mismos”, señaló Eulalia Brovetto, coordinadora del Equipo de Psicólogos de Secundaria.

“Lali”, como la conocemos todos en el colegio, lidera un grupo de trabajo que tiene, desde este año, dos nuevos miembros: Santiago Pereda y Silvana Tagliafierro, quienes junto al adscripto Fernando Lacava, trabajan en la preparación y desarrollo de los talleres.

Hasta hoy, la orientación vocacional se hizo siempre en cuarto año, pero dadas las amplias variantes que existen actualmente, se pensó en hacer algo más global e ir trabajándolo progresivamente en todo el bachillerato.

En este momento se está poniendo más énfasis en 4to año, pero la idea es tomar desde allí los datos para luego poder continuar con las otras generaciones.

“Son unos diez talleres que nos van a llevar unos dos meses y poco. Creímos importante hacerlos también con los padres, porque la orientación vocacional no es algo descolgado de la vida de los gurises. Ni de sus carcaterísticas singulares que influyen al momento de elegir una orientación”, explicaron los psicólogos.

Se trabaja en tres ejes, uno es la infomación. “La idea es no abrumarlos con toda la información que hoy está a su alcance, sino dárselas de manera progresiva a través de 4to, 5to y 6to, y que a la vez atienda a las singularidades de cada uno. Lo cual no quita que, además, haya charlas informales con los estudiantes, más el contacto con los padres cada vez que lo soliciten”.

El segundo eje es el de las técnicas proyectivas que apuntan a que los adolescentes se conozcan y vayan descubriéndose a sí mismos en sus sueños y expectativas personales. “El saber está en ellos, solo hace falta propiciar espacios para descubrirlo y desarrollarlo”.

En el caso de los de 5tos va a haber un taller por orientación, y se va a invitar a los estudiantes para que puedan venir a hablar con los de 4to y transmitirles su experiencia, lo que también aporta a la transversalidad.

Y la tercera pata, es el módulo donde se trabajan actitudes e intereses. “Este año lo vamos a hacer a través de una técnica de informática. Ellos responden unas preguntas, y al ser digital, se les da unas escalas con aproximaciones sobre aquello a lo que se acercan mas”.

El Liceo desde su inicio siempre tuvo abordajes de orientación vocacional, pero en este lapso la oferta es tan dinámica que se creyó necesario reformular el método de trabajo. “Han cambiado tanto los tiempos, antes las opciones eran tan rígidas y ahora por suerte hay mucha diversidad y hay una valoración de actividades que antes no se valoraba”.

“Los talleres se realizan con participación de las familias, porque la consideramos clave como marco vital y de transmisión de valores. Involucramos a los padres a través de dos encuentros. El primero, para sentar las bases del trabajo con sus hijos, desmitificar el rol del orientador y las técnicas a utilizar, así como para favorecer la empatía parental”.

“El segundo encuentro, a modo de cierre, se realizará luego de haber transcurrido el proceso de talleres con los jóvenes. Se hará con una instancia de evalución general que favorezca el intercambio fluido y espontáneo”, concluyeron.